
Los juegos de Square Enix Final Fantasy XI y Final Fantasy XIV están sufriendo más imprevistos de los que tenían ya en un principio. Ya el otro día la compañía japonesa anunciaba que debido a los constantes terremotos y problemas de energía se vieron obligados a cortar la corriente de sus servidores. La consecuencia es que los mundos permanentes que están siempre activos, se apagaron y dejaron de funcionar.
Pues bien, ahora sabemos que también se van a retrasar las actualizaciones periódicas que estaban previstas para ambos títulos. Y es que, como es lógico, ante una tragedia como la ocurrida en Japón, los proyectos han tenido que detenerse, y como son actualizaciones a corto plazo, la consecuencia directa es un retraso. Ambos títulos son juegos multijugador online masivos de rol, o MMORPG. Por tanto habrá que esperar a que se solucionen los problemas en la zona para ver cuándo vuelven a su estado habitual. Por el momento, la actualización de abril del Final Fantasy XI queda prevista para mayo a la espera de nuevos acontecimientos.

Todo esto puede volverse en contra principalmente del Final Fantasy XIV. Y es que este juego ya se había visto perjudicado por el lanzamiento que tuvo. Los primeros en probarlo no acabaron muy satisfechos con la experiencia, argumentaban que el título parecía incompleto. Pocos monstruos, una interfaz pobre y completa, y otros muchos problemas echaron a la gente para atrás. Así que Square Enix anunció que sacaría actualizaciones tan pronto como pudiese.
Pero este retraso, sumado al apagón de servidores, y a que la entrega en PlayStation 3 sigue retrasándose, puede hacer que la gente aún se eche más para atrás. Pero cuando ocurren tragedias de estas dimensiones no queda otra que ser comprensivos con las soluciones que tienen que tomar las compañías. En su caso, la actualización no se sabe cuándo estará lista, y es que los trabajadores ahora mismo no se encuentran en disposición de continuar con el proyecto. Esperemos que todo se solucione lo antes posible.



