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Blizzard no quiere que StarCraft II se le vaya de las manos. La desarrolladora ha establecido una polí­tica de lo que ellos consideran comportamiento correcto por parte de la comunidad, enfocada principalmente a su servidor Battle.net para partidas online. En especial en lo referente a mapas creados con su editor de escenarios, una herramienta que hace del juego una experiencia mucho más dinámica y creativa. Pero que también puede convertirse en un arma de doble filo.

Caso práctico: el usuario Cyrileo abre un hilo de protesta en el foro oficial del videojuego. Uno de sus mapas habí­a sido borrado, aparentemente sin motivo. El jugador pensaba que se debí­a al uso de lenguaje vulgar, pues en la misión se repetí­an a menudo los términos “badass” y “redneck” (en un diccionario de inglés encontrarás sus desagradables traducciones). Blizzard replica asegurando que la jerga usada en sus diálogos no era en absoluto el motivo de la eliminación, pero que aun así­ se reservaban los motivos por los que suprimen los mapas. Huelga decir que la explicación no sentó nada bien.

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Según parece haber descubierto el propio Cyrileo, la razón del bloqueo podrí­a haber sido cierta semejanza con un sí­mbolo racista en sus planos. Esta explicación coincidirí­a con lo establecido por la compañí­a. Así­, todos los mapas publicados son revisados, y si se encuentra algún tipo de “contenido inapropiado” se borra inmediatamente, además de contactar a su creador ví­a correo electrónico. La idea es preservar el buen ambiente entre los jugadores. Algo parecido a lo que ya hacen en otro de sus juegos, World of Warcraft.

Resumiendo, los contenidos racistas y sexistas están totalmente prohibidos. De igual modo, no se admiten formas obscenas en los escenarios. Se acabaron por tanto los terrenos con formas fálicas o de connotaciones pornográficas. Para algunos supondrá un ataque a la libertad de expresión y a la creatividad artí­stica, pero lo cierto es que la cantidad de mapas creados por los usuarios no para de crecer.