
La Wii de Nintendo habrá bajado de precio, pero a algunos usuarios que ya la tenían han sufrido una desagradable tasa extra estos días. El responsable ha sido el firmware 4.2 de la consola, el cual ha provocado que el lector de discos del dispositivo haya quedado totalmente inutilizado después de instalar la última actualización. Toda una gracia que ha enfurecido a más de uno.

La voz de alarma para la compañía japonesa saltó cuando varios propietarios que acaban de incorporar la última versión del firmware comenzaron a asfixiar las centralitas de la empresa con quejas y súplicas de ayuda. La reacción del coloso nipón fue clara y rotunda: los dueños de consolas Wii que tengan el aparato en garantía se beneficiarán de una reparación gratuita. El resto, a pasar por caja por el módico precio de 85 dólares, o lo que es lo mismo, 59 euros. Casualmente (no hay malicia, realmente es pura casualidad, suponemos) es la misma cantidad que representa la rebaja de la consola estos días.
En algunos foros y puntos de encuentro en la red ya se están elevando las primeras protestas por el asunto, exigiendo una solución que no obligue al usuario a abonar el coste económico del error. Por otro lado, Nintendo se encoge de hombros y declara que no se reconoce como responsable de este hecho. La cuestión ahora empezará por encontrar la fuente de esta catástrofe para los lectores de las Wii afectadas y evitar que continúe escacharrando más consolas.
Vía: Engadget




3 respuestas a “La última actualización de la Wii revienta el lector de varios usuarios”
[.] Wi de Nintendo se han llevado una desagradable sorpresa estos deías al actualizar su consola a la versión 4.2 del firmware. Parece que, en determinados casos, la actualización ha inutilizado completamente el lector de [.]
[.] que los usuarios de la Wi se llevaron una desagradable sorpresa cuando actualizaron su versión 4.2 del firmware, parece que esta actualización deja inutilizable el lector de [.]
yo soy de los que no modifica lo que compro,pero no importa pues aun siendo legal me la pegan