Los usuarios de redes de videojuegos en lí­nea no ganan para sustos. En abril eran los de Sony PlayStation Network, y ahora le ha llegado el turno a los de Sega Pass. En un mensaje a sus suscriptores, Sega reconoce haber sufrido un acceso no autorizado a la base de datos de Sega Pass, a la vez que comunica la suspensión temporal del servicio. Los datos robados consisten en nombres, fechas de nacimiento, direcciones de correo electrónico y contraseñas encriptadas.

Sega añade que las contraseñas robadas no estaban guardadas en formato de texto, pero además insiste que los ciberdelincuentes no han podido robar datos sobre las tarjetas de crédito porque, al usar un servicio de pagos externo, dicha información no estaba almacenada en los servidores de la compañí­a. Según informa la agencia Reuters, el robo de datos personales afecta a 1,3 millones de usuarios de Sega Pass.

Por ahora ningún grupo de hackers ha reivindicado la autorí­a del ciberataque a Sega Pass. Al principio los rumores apuntaban al equipo de LulzSec, que ya habí­a llevado a cabo otras misiones contra Nintendo y contra Twitter. Sin embargo, LulzSec acaba de negar la participación en estos hechos y ha expresado su simpatí­a por Sega, añadiendo que “van a destruir a los responsables”.

En España, Sega ahora mismo tiene colgado este anuncio en la página web de acceso a Sega Pass: “SEGA Pass está en proceso de mejora por lo que no podrán darse de alta nuevos miembros ni realizar modificaciones sus miembros actuales, incluido el establecimiento de contraseñas. Esperamos volver muy pronto”. Eso significa que todaví­a no se pueden cambiar las contraseñas. Sin embargo, es aconsejable modificar la contraseña de otros servicios en lí­nea si se usa la misma que en Sega Pass.