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PlayStation Network seguirá cerrado. Al menos, hasta el 31 de mayo. Así­ lo han confirmado fuentes de la japonesa Sony, que a través del portavoz de la empresa, Shigenori Yoshida, ha dejado claro en declaraciones a la publicación Bloomberg que prosigue con las labores de recofiguración de la plataforma.

Es lo último que se sabe de este culebrón, que deja claro que la seguridad del ecosistema online de Sony para sus servicios multimedia (especialmente, en lo tocante a la lí­nea de videojuegos de la firma) sigue en labores de construcción para evitar los dos ataques que Sony Online, primero, y la propia PlayStation Network, posteriormente, sufrieron durante el pasado mes de abril.

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En la entrevista, Yoshida no pone la citada fecha como lí­mite para que los usuarios sepan cuándo se pondrá en servicio de nuevo PlayStation, sino que, como hasta ahora, el plazo se estima como el aproximado para que finalicen las labores de reconfiguración de la plataforma.

Desde Sony mantienen la esperanza de que los técnicos que están dedicados a la puesta a punto de la PlayStation Network hagan posible el reestreno del portal online con anterioridad, aunque, muy a pesar de empresa y usuarios, también podrí­a ser posterior. De hecho, desde Sony esperaban poder haber abierto particialmente en todo el mundo algunos servicios a principios de este mes de mayo, algo que finalmente no llegó a suceder.

Mientras tanto, desde Sony prosiguen con el proceso de busca y captura de los responsables del virulento ataque que se saldó con el millonario expolio de datos en PlayStation Network y Sony Online. Tal es así­, que desde la empresa japonesa empiezan a plantearse una estrategia al más puro estilo del Lejano Oeste, proponiendo una recomenpensa para quien entregue a los hackers que doblegaron las defensas de la PlayStation Network.

Eso sí­, esperemos que no pierdan los papeles añadan a la recompensa el fatí­dico «se busca vivo o muerto». Por el momento, las sospechas siguen estando en el grupo Anonymus, donde desde de la propia organización estarí­an sospechando de dos miembros de sus filas.