La semana pasada ocurrí­a en Noruega uno de los peores sucesos acontecidos en las últimas décadas del paí­s. Un atentado que acabó con la vida de numerosos ciudadanos ha llevado a los noruegos a replantearse ciertos aspectos de su vida cotidiana. Entre ellos nos encontramos con que el mundo de los videojuegos se está viendo afectado allí­ ya que según parece, el autor de los hechos los citaba en sus diaros.

Y es que como se ha ido desvelando, el asesino fue detallando tanto sus intenciones como los pasos que fue realizando para llevarlos a cabo. Entre otras cosas, indicaba que usó el Call of Duty Modern Warfare 2 para planificar los atentados. Por ello, una compañí­a minorista del paí­s ha decidido quitar de sus tiendas varios tí­tulos entre los que se encuentra el citado. Es una lista de 51 juegos entre los que también están el World of Warcraft, Homefront, Black Ops, World at War, Call of Duty 4: Modern Warfare, Sniper Ghost Warrior y Counter-Strike Source.

El encargado de anunciarlo ha sido Geir Inge Stokke, el director de la compañí­a. En un periódico del paí­s ha declarado que la magnitud del ataque fue clave a la hora de decidir retirar estos juegos. No considera que ellos sean los que deban decidir si son apropiados o no para el público, pero creen que merece la pena retirarlos pese al impacto económico que les pueda acarrear.

De este modo el mundo de los videojuegos se ve de nuevo afectado por un atentado de estas caracterí­sticas. Y no es la primera vez. No son pocos los tí­tulos que nunca llegaron a salir a la venta por mostrar los conflictos armados o situaciones violentas sin ningún tipo de pudor. Pese a todo, en Noruega se podrán adquirir esos tí­tulos indicados desde otras tiendas o también desde Internet. Aun así­, es posible que otros establecimientos tomen medidas similares.