Angry Birds

En TuexpertoJuegos hemos convertido en algo habitual hablar del meteórico éxito del popular juego Angry Birds, un tí­tulo que sin lugar a dudas pasará a formar parte de la historia de los videojuegos. Hace poco os hablamos del libro, «1001 videojuegos a los que hay que jugar antes de morir«, que se pondrá dentro de poco a la venta y que inexplicablemente no incluye este fenómeno social como parte de esa imprescindible lista. Lo que está claro es que a dí­a de hoy, más de 500 millones de personas no morirán sin haber jugado a Angry Birds.

Y es que la compañí­a Rovio, los creadores de este invento, acaba de anunciar que los Angry Birds ya revolotean en más de 500 millones de dispositivos, que son las descargas que ha generado el juego desde que se pudiera a la venta por primera vez hace dos años. Desde entonces Angry Birds se ha visto adaptado a multitud de plataformas de juego y hoy dí­a es difí­cil encontrar un dispositivo multimedia que no sea capaz de ejecutar el trozo de código de este divertido juego.

AngryBirds2

A este respecto, Peter Vesterbacka, jefe de marketing de Rovio, ha declarado que ningún juego ha logrado antes semejante éxito y que ellos mismos están aun perplejos. Rovio no quiere quedarse ahí­, ya que el propio Vesterbacka ha declarado que el objetivo de la compañí­a es llegar a los 1000 millones de seguidores en todo el mundo. Allá donde haya un dispositivo multimedia la compañí­a intentará que sus pájaros vuelen alto. El éxito de Angry Birds ya va más allá del mero videojuego, ya que existe toda una legión de productos de merchandising que vende miles de unidades cada dí­a, en forma de camisetas, peluches o mochilas.

De fraguarse el objetivo de Rovio, supondrí­a que el 14,28% de la población mundial habrí­a descargado Angry Birds en algún momento, lo que empieza a ser algo escalofriante. Si todaví­a no has probado Angry Birds, puedes descargarlo gratis para todos los dispositivos móviles que funcionen bajo Android o iOS. También puede jugarse gratis en Facebook y otras muchas plataformas. Su mecánica es tan sencilla como adictiva; lanzar unos furiosos pájaros contra diversas estructuras para acabar con unos cerdos malévolos, aunque en los últimos tiempos nuestros pájaros también han liberado otros pájaros o machacado monos con el mismo sistema.